Postales veraniegas (III)


Festejando...
Más aforismos, VI

El Blog también es: una forma de chat en diferido. O, incluso: una forma de mercado simbólico donde operan las premisas del trueque: “vos me lees, yo te leo”.


Más aforismos, VII

Un bebé es un objeto más dentro de una casa; un mueble. La semejanza con éste radica en la relación de posesividad, en el cariño que con el tiempo se le toma. La diferencia es: que el bebé con el tiempo crece, nos empieza a exigir cosas. Por ejemplo: el respeto a la tradición.


Más aforismos, VIII

Están todos de paseo. Todos viajan, cogen, o culean. Cuando el bebé conoce el río, señala una vieja del agua. Al borde del conocimiento de la lengua, el bebé ya sabe que el mundo se divide en: agua y tierra. Viejos o, jóvenes.


Más aforismos, IX

En el capítulo de los Simpsons cuando Homero corre riesgo de perder la vida, las actividades que hace son: enseñarle a Bart a afeitarse, escuchar a Lisa tocar el saxo, grabar un video realista para Maggie, ir a pescar con el abuelo, leer un poema que le escribió Marge. El final de algo es, también, una forma de dar continuidad.


Más aforismos, X

Cuando un bebé viene al mundo no sólo tiene pautado un nombre (un proyecto de vida), sino también una posición en la mesa, una perspectiva respecto al televisor.


Más aforismos, XI

¿Cómo se le llama al hijo de un hijo nacido de un proceso de Inseminación artificial y un hijo adoptado de una pareja gay? Las más avanzadas en esto, son las series de Animé.


Más aforismos, XII

Nadie lee cosas pasadas. En un blog sólo se leen, cosas que nacen (por tanto hay menos lectores de “blogs” que lectores de “posts”).


Más aforismos, XIII

Ningún medio de expresión nace como arte, sino más bien en las antípodas, y es todo un milagro que llegue a ser un arte (pensar el caso de los blogs). Un bebé cuando nace sólo sabe mover la lengua, pero no sabe darle a eso un significado.


Más aforismos, XIV


La contigüidad resuelve el problema y la contigüidad es lo que se produce mágicamente en este juego.
Catálogos, II

El final de año impone balances, y a mí eso me chupa un huevo.
Este año empecé con una frase de Barthes, quien decía algo inaceptable, pero hermoso: “El texto que usted escribe debe probarme que me desea”.
No sé cuándo terminó este año, quizás nunca.

Kairos, líneas de fuga.

Cañitas voladoras, portátiles.

Valijitas, invitaciones al viaje.

Mis nueve lecturas preferidas:

El 1er número de Vaso Ruso, que me agarró en un sábado a la noche antes de ir a ver V de Venganza.
Los pornosonetos, de Mairal – Paz, que me convencieron de que en el cruce estaba la posta.
Los tres tomos de la escolástica ilustrada de Godoy, que ya nunca voy a poder dejar de leer.
Algunos cuentos de Falco y el recientemente adquirido “Aeropuertos”, con Bob Esponja mirando partir un avión en la tapa.
Las teconológicas, de Leslie Llurba Anne, que sigo mirando con intriga, con estupidez y con una recurrencia insoportable (a veces te das el lujo de bajar a este mundo, y entonces, te agradezco).

Los Crash Damnies, de Lamberti, que recuerdo cuando los leyó se ponía la mano en la barbilla y hacía como si no tuviera ganas, o importancia.

“El ignorante”, de Terranova, libro que sólo pude leer dos veces y que les tiraría a todos los estudiantes de Letras por la cabeza.
El “AntiEdipo”, de Deleuze-Guatarri; las lecturas que hace Tomas Abraham para el seminario de los jueves. La gran gran novela de Roberto Bolaño.

Los poemas de Vicente Luy, que hizo de Federer – Gaudio un poema, y que dice que le cuesta recitar.

El personaje de Bartolomé, en la novela inédita de Lucas Moreno.

Y finalmente, pero en muchos sentidos primero, la carta de 51 paginas que nos entregó Martín Guerrero y que merecía que el mundo se bajara los pantalones.


Un libro, un texto, es una caja de herramientas.

Mierda fluyendo.

Una fábrica de parentescos.

Un animal en celo.

Postales veraniegas (II)

Conquistando el mundo...
(Reciéntemente llegado por mail, desde Sir Lucas)


CANTO A LA NAVIDAD PODRIDA
¡Celebrad navidad!
Aunque, es verdad,
nos hemos sobrepasamos en edad
y, oh, cuán lejos yace aquella bondad
que nos permitía creer en una roja y blanca deidad,
junto a sus mágicos dindondán…
¿Adónde están?
¡Ay, pues, para el adulto nunca más sonarán!
Adiós a los confites: el nuevo convite es el alprazolam.
Será ésta una festividad infausta,
que causa sin pausa
ansiedad, suicidios y depresiones,
¡He allí mi único dios y mis bastiones!
Ahora ancianos gordos con intonsa barba blanca,
en lugar de montar renos,
montan en ancas
sobre hombres pagos que los fornican sin freno.
Y las meretrices desdentadas,
¿acaso comen garrapiñadas?
Saborean otra clase de dulces,
si es que no están en el suelo echadas en bruces
esperando que un perverso analmente las abuse.
En lugar de niños entonando villancicos loados,
beodos barbotean erutos e hipos por cualquier lado.
¡Ay, navidades flamantes eran las de antes,
de infancia tan regocijantes!
Con brillantes bengalas trazábamos corazones en el aire,
mientras que hoy una bengala produce incendiarios desaires.
¡Exultantes asaltantes, cretinos asesinos!
Sus deseos son que una bala zigzageante,
no se les cruce en el camino.
A seres desahuciados cito en mis ejemplos,
y con navideño espíritu os incito
a entender cuán pocos somos aquellos
que en familiares y bellos templos
gozamos de manjares exquisitos…
Jamás estaremos risueños
y esperaremos con fruncido ceño
que este día tan triste
dure menos que un ristre.
Para todos los desamparados
inventaré un símbolo más apropiado;
ni sabrosos bocados de pavos asados,
ni candorosos bordados dorados,
ni cestitos de mimbres con juguetes y urdimbres
ni copitos de una nieve que en diciembre nunca viene;
yo inventaré un arbolito engalanado más acorde
a los espíritus que del suicidio están siempre al borde.
En lugar de brillantes guirnaldas de pana,
colgad tripas humanas,
y en las más bajas ramas
rechonchas e inmundas ranas,
que aunque estén moribundas, croen con ganas
remplazando así las cristianas campanas…
Y os ruego que no tengáis miedo
de buscar fetos que no pasen los tres meses y medio,
porque como adornitos, a veces, son los más preciosos
cuando pensáis que ese niño muerto pudo haber sido un buen mozo.
¡Oh, sangre y alborozo!
Buscad de gente viva pequeños trozos
para ataviar las ramas finales,
como ser ojos coloridos, de preferencia azulados,
o dientes que con una pinza a los alaridos fueron extirpados.
Y para rematar unos decorados tales,
tan monstruosos como reales,
colocad un murciélago desplegado en la cresta,
de esos grandes que cuando os rozan
con sus alas cartilaginosas
de pánico acosan tu temerosa testa.
Y entonces este simbólico árbol
transmitirá un mensaje como tallado en mármol:
“que celebren los castos nochebuena;
yo, desde un rincón, entre sucios trastos,
pasaré solo nochebuena
mirando este cruento monumento
que tan basto expresa lo que siento,
porque en mi corazón ninguna campanita de alegría tintinea
mientras que la desesperación estrepitosamente truena”.
Postales veraniegas (1)

Descansando...
Contándole fábulas a He-Man (1)

Estaba jugando en Wimbledon con mi hermana cuando una señora atravesó la cancha con un bebé.
Mi hermana tiró un globo que directamente fue a parar a la cara de la criatura.
No explotó.
Simplemente dejó el chupete.

Explicación: Wimbledon es un torneo de tenis, mi hermana jugaba con paleta de paddle, el bebé tenía una jeta enorme.
Globo se le llama a una pelota que sale para arriba (no tiene nada que ver con fiestas) y que baja con mucha velocidad.
El bebé está bien, en su futuro piensa dedicarse a alguna rama de la Medicina o a las Humanidades.
En esta fábula no hay animales, lo que se quiere significar es:
el deterioro.


Contándole fábulas a He – Man (2)

Estaba charlando con Emiliano debajo del Muro de Berlín cuando Emiliano me dijo: “te apuesto que pasa un Alce”.
Permanecimos tres horas callados y el Alce no pasó, simplemente un señor con tres bolsas de basura.
No, mentira: cuatro.

Explicación: Emiliano tiene barba, el Muro de Berlín está caído, pero los alemanes del Este se odian con los del Oeste, así que es casi lo mismo.
El Alce es un animal con un nombre excelente, debe estar todo el tiempo caliente (horny, on fire, a full).
El señor no mató a nadie, pero tenía algo de Moe y del hombre de la bolsa.
Esta fábula no tiene moraleja.
Pero tiene animales.


Contándole fábulas a He - Man (3)

Había una vestruz y un tecono warrior jugando al juego de la vida en épocas de navidad. El tecono warrior iba ganando por lejos, ya tenía hijos, estaba casado y tenía herencia. Mucha plata. La vestruz al final del juego se hizo filósofa y empezó a decir cosas como éstas: “El juego de la vida es mierda neoliberal”; “Papá Noel no aparece en el juego de la vida”; y “en qué casillero entro si me quiero hacer un aborto”.
La moraleja es: lo que se representa en cualquier sistema no es la vida, sino El orden.
Dios no existe más, pero si sus animales.
Esta fábula
no tiene rima.
Catálogos, 1

ella me hizo una pregunta
y
treinta años después
hice la lista

residencia privada
Patio Luz

anoto
nombres de geriátrico:
Sol de Otoño
Patio Luz
San Antonio
San Mateo
San Vicente
Santo Tomás
hogar geriátrico
Cristo Rey
residencia de ancianos
La Bella Vida
Casabella (acá, sólo italianos)
El Paraíso
Solares (cuánto sol)
Portal de la Vida
Mi Casa Quinta (este es genial, sólo para propietarios)
Estación de los Sueños
hogar privado
La Posada Feliz (los empleados deben coger todo el tiempo)
Nuevo Milenio (¿evangelistas?)
Pórtico
San Andrés
Nona Norma
y
por último
el nombre que más me gusta
residencia
El Trébol

cuando era chico
me preguntaron
qué quería hacer
en el mundo
y yo era estúpido
respondí
“la paz”

no voy en tren
voy en avión

las cosas

las cosas
caen

la muerte es un limón con sabor a vainilla
Aforismos, 1

Ayer me di cuenta
de que me quiero culear a la hija menor de Maradona.


Aforismos, 2

Históricamente, la Industria del aforismo tuvo que ver
con la manufactura de la Verdad.


Aforismos, 3

Hoy no tengo ganas de estudiar mañana.
Menos.


Aforismos, 4

Se puede decir que hay dos sonidos que me arruinaron la vida:
el pi pi pi pip / pi pi pi pip de los relojes despertador que venden a un peso;
y la cancióncita circular
de las alarmas para auto.
Mi vida hubiera sido otra.
Ninguna.



Aforismos, 5

Rogger Rabbit, el capitán América, Mario y Luigi Bros, la teta derecha de una hija de Maradona.
Es inevitable que estas acumulaciones promuevan una especie de
magia.

Como dicen... "llegó por mail":



El Vaso Ruso está a favor de la envidia, el adelgazamiento colectivo e individual del cuerpo policial, los prejuicios, la contaminación ambiental, el escrache de nuestros enemigos personales, el robo de danoninos en los supermercados Disco, la crucifixión de Dan Brown y de todo aquél que le de importancia al Código Da Vinci, convertir en bosques de empalamiento a boliches como Mitre, Carreras, Coyote, la carrera cinematográfica de Dakota Fanning y de Max Berliner, la muerte de Rodrigo, la violación y posterior cremación en vida de Leticia Bredicce llevada a cano por una piara de cerdos de Cris Morena (más una disección en vida por alguien que padezca mal de Parkinson), y el apedreo del staff de Nivel Unno y de la pelotudita que conduce Usted tv.
(Editorial del Nº 1)
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EPISODIO 3: Representación
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Confesionario, XXXVIII

Cuando era chico tenía un family game, una de esas máquinas de juegos electrónicos que uno enchufaba al televisor, diversión para el hogar garantizada. También tenía problemas infantiles (lo cual suena absolutamente verosímil, dado que como he señalado, era pendejo); y, además me sentía violentado (por los Otros, por la Institución).
Obviamente ninguna de esas palabras son reales, la veracidad o no de la historia narrada (“Yo era pequeño”; “Tenia un family game en casa”) no es lo que interesa.

Todo discurso contiene una moraleja.

Toda palabrería es un tratado de Ética más.

En esta época del año muchas parejas se rompen.
La moda del verde claro ya no es más una moda.
Muchos bloggers amenazan con dejar la blogósfera.
Cuando era chico tenía un family game, una máquina de jueguitos casera, y me la pasaba todo el día encerrado; no salía a visitar a nadie. Una noche lo enfrenté, enfrenté al family, miré la maquinola esa, estaba asentada en una repisa.
Prometí romperla.
Batirme a duelo.

Lo que más debería llamar la atención, son las continuidades.

Un movimiento de fuga es, en su reverso, una forma más de la espera.

La verdadera desaparición de las cosas es algo que está más allá del lenguaje.
Elija mi propio perfil... (qué escritor reality ni que ocho cuartos)


Perfil 1: Pablo Natale nació en rosario, el 25 de mayo del 82. A los cinco años estaba mirando Mazinger Z en un televisor blanco y negro y empezó a ver en color. A los siete su familia se trasladó preocupada a Carlos Paz, porque entendían el encierro en departamentos rosarinos le estaba haciendo mal. Se pasó quince años mirando las sierras. Nunca entendió.Estudia Letras, le falta poco para terminar. Se había decidido a publicar su obra a los 33, con el nombre de “Obra Póstuma”. Ahora cambió de idea, la va a publicar a los 32.

Perfil 2: Hola me llamo Pablo mis hobbies son: chupar las medias, romper las pelotas, usar los blogs como medio de auto-explotación. Esto último funciona, no saben cómo funciona. Era un empresario exitoso hasta que mi primera novia me dejó y entonces me hice poeta o diseñador gráfico, da lo mismo.
Me gusta el tango. Menos Piazzolla, que no sé cómo se escribe.

Perfil 3: En el barrio me dicen Sebastián, piensan que soy puto pero no se explican cómo un puto puede jugar tan bien a la pelota. Todo se relaciona con todo, dijo un día Luy, y seguro que eso pensaron mis amigos cuando uno me gritó “no seas comilón”, refiriéndose obviamente a la pelota.
De fútbol.
En realidad proyectan, todos ellos proyectan. Y mientras tanto, yo les charlo sus novias detrás del portal.
Qué sé yo que portal, pelotudo.
Me pica el orto, como dijo una vez Luy.

Perfil 4: La vida es una chotada. Eso piensa él. Quiere llamarse Federico, pero no es su nombre, o sea que no se llama Federico. Piensa que la verdad se relaciona con el aura, y que detrás de uno de los dos ojos se esconde el alma. Si le preguntan sobre el amor, él responderá: “Creo que es una forma de imperialismo”. Su biblia: Ciorán, Nietzsche, Pessoa y Groucho Marx. Woody Allen no, porque se parece a su abuela; y a un mimo.

Perfil 5: En proceso de canonización. Prefiere ser artista de culto. Después, recién ahí, best-seller.

Perfil 6: Pablo Sebastián Natale nació en Rosario en 1976, como sólo sus verdaderos amigos lo saben. Tiene 30 años. No estudia Letras, aunque simula perfectamente. Leer, lee, eso sí. No sabe cocinar, no sabe hacer asado, no sabe lavar mucha ropa.
No tiene
plata.
No tiene
trabajo.
Tiene mucho miedo.
Cuando deja de hacer cosas, se la pasa todo el tiempo deprimido. Lo peor sucede en vacaciones.
Su personaje favorito: Charlie Kauffman, en “El ladrón de Orquídeas”.

Perfil 7: tiene cara de idiota.

Perfil 8: es su propia mujer, su propia puta.

Perfil 9: entra. Al recibirnos se notó que estaba incómodo. Se mordía las uñas. Es amable: nos ofrece café, aunque debe de estar frío, sugiere. Lleva el pelo largo. Y una vincha. Inusual. Parecería más interesado en que hablemos nosotros que en contar algo él. “Sí, prefiero eso”, dice. Más tarde nos damos cuenta que el café estaba tibio, casi caliente. Lo sirvió en dos tazas con diferentes inscripciones: en una se lee “representación”; en la otra, “silencio”.