Que estás en los cielos


Hubo un periodo feliz en que la ciudad amanecía inundada. Fueron quizás tres días, no, más, seis. Las puertas del dique no se podían abrir, algún mecanismo estaba falseado, yo imaginaba un super - buzo que se metía con una llave inglesa debajo del agua y nadando contra corriente trataba de ajustar alguna tuerca, salvar al mundo, a la ciudad, los locales del centro. La estatua de San Martín cercana a la oficina de Correos sólo asomaba su cabeza, la terminal de ómnibus ya no tenía salida, el supermercado del centro era una pecera llena de agua y con botellitas de pepsi - coca cola, el puente ya no existía, para pasar del otro lado había que darle una vuelta completa a toda la ciudad.
Toda la gente estaba llena de barro.
Seguro que si los soplaba el super – buzo, se deshacían.



(De “Playmobil”, libro de cuentos en preparación)

5 comentarios:

¿pablo? dijo...

Aclaraciones: la de la foto no es amà.

Mondo se despide un tiempo. Mis sinceros saludos.

Anónimo dijo...

Come de esta, pablito

¿pablo? dijo...

Te amo. Comería de todos tus lados, te lamería hasta el fondo del ser.
Sos hermoso/a/ao/oa, mi aspiración primera y última.
Insisto: te amo.

dear prudence dijo...

me gusta más esta imágen q la otra.

sólo quisiera no tener esta gran laguna blanca por aquí.

la ves?

es un poco molesta ya,
me pongo los lentes de sol y me duelen igual los ojitos...

¿pablo? dijo...

Adorable.
Què tendencia a ser adorable.

Pd: Rousseau, Henri. Lo màs interesante me lo enseñò a ver Juan. No està en primer plano, està en todos los alrededores. No es una laguna blacna. Lo ves?