Abao Fenny invierte en seguros
Con las manos en el aire
también puedo girar a la izquierda.
Una niña empieza a llorar
llorar es tan fácil, en estos momentos,
¿habré sido infiel?
El cielo es tan limpio a esta hora de la
¿tarde?: he olvidado de qué color es el cielo a esta hora.
Mi trasero saca chispas, ya no tengo, el sillón.
Se desgastan, los papeles, en mis bolsillos
¿habré por eso, sido infiel?
Qué pensarán los chicos del gremio,
cuando se enteren seguro se preguntan
porqué no intenté doblar.
¿Son esos los hombres de los diarios?
¿Es ésa, la televisión?
Pero estoy tan lejos...
Mi trasero saca chispas, doblo, ahora, a la derecha.
Tengo sed, pero prefiero seguir hasta el bosque.
Esta mañana probé los frenos, el agua, el color.
¿Me echarán en cara, me llenarán de culpa?
¿Seré como esos conductores, que sólo ellos, se pudieron salvar?
Elijo entre una curva de ciento ochenta grados, seguir derecho.
Al costado los animales del campo desaparecieron, pero veo palomas en los cables.
Creo que no he sido infiel.
MI camino hacia Dios está definido.
Me crece fuego en las manos.


